El Ángel de la Independencia se ha convertido en el gran punto de reunión para celebrar triunfos deportivos y otros momentos memorables en la Ciudad de México. Esta tradición comenzó hace más de 50 años, durante el Mundial de 1970, cuando la Selección Mexicana avanzó por primera vez a cuartos de final. Tras la victoria contra Bélgica, aficionados se reunieron en Paseo de la Reforma para improvisar una serenata a Gustavo “El Halcón” Peña, autor del gol del triunfo.
Aquella misma noche, la celebración se trasladó al Ángel de la Independencia y, de forma espontánea, nació una costumbre que sigue viva hasta hoy. Desde entonces, cada vez que México consigue una victoria importante, cientos de personas acuden al monumento para compartir la emoción y la alegría.
Con el tiempo, el Ángel dejó de ser solo escenario de festejos futboleros. También ha sido punto de encuentro para celebrar triunfos de deportistas como Checo Pérez, Gabriela Guevara o Canelo Álvarez, e incluso éxitos del cine mexicano, como los premios Oscar de Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón.
Hoy, más que un monumento, el Ángel es un símbolo de celebración colectiva en la ciudad.
Oremos por la paz y la prosperidad de la Ciudad de México.